estructura

procesos y preconceptos

después de varias semanas, hoy fue el primer ensayo que no hicimos una pasada entera de la coreografía. no siempre es fácil pero es interesante animarse a cambiar los planes y repensar las estructuras del trabajo. es el ejercicio de escuchar realmente cuáles son las necesidades del proceso en este momento. a pocos días del estreno, hay cosas que están, y cosas que necesitan ser refrescadas. tenemos meses de práctica. tenemos un piso común de herramientas físicas y conceptuales. podemos confiar en que el trabajo, el conocimiento, la historia compartida, están. tal vez nos aburre un poco el estudio, lo conocemos demasiado bien. tal vez los cuerpos ya no necesitan más práctica para medir los tiempos. vale la pena relajar un poco la planificación (sólo un poco :) y permitirnos nuevos focos: afinar los textos del final, o los aspectos técnicos de las manipulaciones. buscar lo lúdico. improvisar una nueva estructura con los mismos elementos.

como en las manipulaciones, se trata, a fin de cuentas, de soltar.

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presentaciones – trabajo en proceso (pablo)

en agosto realizamos dos presentaciones públicas, que planteamos como presentaciones de trabajo en proceso. las condiciones de presentación eran limitadas en algunos sentidos, pero al mismo tiempo las dos posibilidades que se abrieron fueron muy oportunas. estábamos llegando a un punto en el que se volvía muy importante poder mostrar el trabajo, poner a prueba las ideas, y recibir devoluciones y comentarios sobre la propuesta. realizar las presentaciones tuvo un efecto motivador importante, y también generó mayor foco alrededor de cómo estructurar y cómo comunicar la obra.
por otra parte, la enorme diferencia entre los dos espacios y contextos en los que nos presentamos (centro cultural haroldo conti, un sábado al mediodía, y cultural el sábato, un jueves a la noche en simultáneo con otras dos obras) fue muy enriquecedora.  no sólo nos aportó experiencias diferentes, sino también parámetros de comparación con respecto al uso del espacio y del tiempo, al sonido, a la contextualización del trabajo…
también tuvimos la suerte de que, si bien el montaje fue mínimo, el área técnica del centro cultural haroldo conti pudo rebatir las tribunas y habilitar la sala en la disposición que nosotros imaginamos para las funciones. con lo cual fue posible poner a prueba un aspecto esencial que temíamos que permaneciera incierto hasta el final.
con respecto a esa disposición, utilizamos el espacio muy abierto, sin tribunas, sin cortinas, sin tapete de danza. las dimensiones y la hermosa arquitectura del conti funcionaron muy bien. y aprendimos que, si bien la iniciativa de recorrer el espacio y decidir dónde ubicarse sigue siendo un desafío para los espectadores, en algún punto también se trata de algo tan simple como darles tiempo. pasado el primer tercio de la presentación los espectadores parecían bastante cómodos con desplazarse y tomar posiciones en el espacio.
la oportunidad también sirvió para una primera prueba con el sonido/la música. federico rodas tiscornia se sumó al equipo poco antes de las presentaciones, y empezamos a indagar en cómo podíamos enriquecer el trabajo desde el sonido. uno de los aspectos más importantes de las presentaciones (en el sábato resultó un poco más difícil hacer un análisis más específico, ya que al permanecer las puertas abiertas convivimos también con los sonidos de otros dos espectáculos) fue entender mejor los momentos en que el sonido homogeneiza la percepción del trabajo de manipulaciones que realizan los diversos dúos, y los momentos en que la enriquece. también cómo puede relacionarse con la idea de que los espectadores realicen un recorrido por el espacio.
en diálogo con varias personas después de las presentaciones recibimos algunos comentarios más puntuales sobre la iluminación, sobre la dificultad que representa para algunos espectadores la falta de referencias sobre cómo comportarse (recorrido o perspectiva predeterminada, como lo indicaría por ejemplo el punto de vista fijo de una tribuna), y observaciones sobre los solos o la manera de decir los textos.
pero también nos encontramos con una gran valoración de la consistencia y profundida del trabajo físico y con apreciaciones muy positivas sobre la “técnica” de las bailarinas. también nos sorprendió, gratamente, que a pesar de proponer a los visitantes la posibilidad de recorrer la sala, entrar y salir, y determinar cuánto quieren permanecer observando el trabajo, la gran mayoría del público optó por quedarse durante toda la presentación, como en una propuesta teatral. esto nos hizo sentir confirmados en la riqueza de una propuesta que a primera vista parece muy simple y repetttiva. y también nos encontramos con con muchísimas y muy ricas asociaciones, un universo de imágenes amplio como nos gustaría ofrecer, sin que esto signifique que se pierde su especificidad. al mismo tiempo, quedó claro cuan relevante es el contexto que aporta el espacio, y cómo el sentido de la obra se completa realmente en ese lugar. estamos muy contentos por eso y otra vez ansiosos por el estreno de la obra que en diciembre nos llevará de nuevo a ese espacio tan relevante.

¿dónde estamos? (pablo)

¿en qué instancia del proceso creativo?
¿cuáles son las preocupaciones de este momento del trabajo?
¿cuáles las necesidades….?
nos encontramos en un momento específico de redefinición. como siempre.

algo de la propuesta de manipulaciones “cuajó” hace unas semanas, algo se in-corporó, y eso permitió relajar un poco la relación con ese material. el trabajo de las bailarinas alcanzó un punto que me dio confianza para soltarlo (un poco), y eso está abriendo las posibilidades de explorar otras ideas. ¿cómo llevar, por ejemplo, la resonancia del trabajo de manipulaciones a un cuerpo que se mueve solo (en soledad)? también la exploración de otras acciones, aunque apenas estamos empezando: tal vez algún trabajo con objetos (lonas, tubos, sillas, cuadernos) o la producción de texto(s). tal vez explorar otras relaciones con la música/lo musical, ya que hasta ahora hemos estado trabajando principalmente en silencio. ¿cómo será empezar a usar la voz, cantar, emitir sonidos?

el interés y receptividad para explorar otros materiales replantea la pregunta de cómo se va a componer esta obra. ¿tendrá una estructura cohesiva, alrededor de un único material y sus duraciones (y variaciones)? ¿o una de collage y yuxtaposición de imágenes y escenas diversas?

no es que la pregunta tenga que responderse ahora. implica simplemente registrar (recordar?) que aunque no todo lo que exploremos quede en la estructura de la obra, retroalimentará seguramente la práctica de las manipulaciones.

por otra parte, es un momento para profundizar la discusión alrededor de cómo puede lidiar esta obra con su temática. ¿qué puede decir sobre la desaparición? ¿por qué nosotros? ¿qué puede comunicar, y cómo, y qué más comunicará el cómo se comuniquen las cosas…? (pensando por ejemplo la diferencia entre un discurso “totalitario”, el querer controlar todos los significados de la obra, y el planteo de una obra abierta…).

en ese sentido, recientemente me encontré con un concepto que todavía no entiendo del todo, pero que me interesa: el archivo. si bien mucho de la genealogía de este proceso (y del proyecto más abarcativo, que incluye obras anteriores) abrevó de materiales documentales y de archivo (fotos, croquis, listas de nombres, descripciones de centros clandestinos, etc), estoy empezando a pensar la idea en relación a nuestro presente: ¿qué tipo de archivo estamos creando nosotros con cada práctica, con cada ensayo, con cada interacción con un espectador, con cada presentación? la pregunta enlaza con la idea de que la obra sólo puede producir algo en el presente, actualizando algo (una propuesta, una resonancia, una serie de imágenes) cada vez. al mismo tiempo está claro que no cumple una función realmente documental. no estamos capacitados para contribuir algo en ese campo. en todo caso, podemos apuntar a re-activar algo de la relación con lo documental: amplificar la vibración de lo histórico, la resonancia que tiene en el presente, ese impacto que no puede dejar de sentirse aún en la Argentina de hoy, años después de la dictadura.

re-presentar (volver a presentar), cada vez, un archivo de afectos.

dramaturgia (pablo)

siempre me pareció insatisfactorio pensar el trabajo separando la “producción de materiales” (crear movimientos, escenas, imágenes, etc) de la articulación o estructuración de esos materiales – lo identifico con cierta pereza intelectual, y con un proceso de exploración y creación que traicionaría la coherencia interna que una obra requiere.
aún así, me encuentro pensando que la espacialización de esta obra es un elemento fundamental de articulación de las ideas. Y esa espacialización es imposible (o muy difícil) de trabajar en el estudio, o en cualquier lugar que no sea el espacio de las presentaciones. Si bien creo que en el ensayo (especialmente si salimos del estudio para ensayar en otras locaciones) uno puede ir realizando aproximaciones, descubriendo aspectos y características del trabajo, es difícil poner en práctica (ensayar) una dramaturgia de la obra… en fin, es difícil no sentir que esto suena como una excusa, pero creo que la reflexión es necesaria para entender mejor qué aspectos pueden trabajarse en el estudio, y cuales no. tener una noción más clara de qué puede verse en esta instancia, qué se le puede pedir al material.
mientras tanto, por supuesto, es posible continuar “en abstracto”, con el proceso de especulación y de reflexión: pensar los espacios del Centro Cultural Haroldo Conti, por ejemplo, e imaginarse posibles recorridos, qué cosas podrían ocurrir en cada lugar, si nuestro grupo de 7 bailarinas es suficiente para generar muchos puntos focales en distintos espacios o si eso simplemente provocaría una dispersión de las intensidades de la obra. o, por ejemplo, qué estrategias serían necesarias para facilitar la recepción de la coreografía, incluso desde algo tan simple como garantizar la visibilidad de cada momento. si el público puede moverse y posicionarse en relación a las bailarinas, la logística de la visibilidad no es igual con un grupo de 10 espectadores, con uno de 30, con uno de 50 o con uno de 200.
por otra parte, hay ideas que me gusta imaginar simplemente en relación al espacio arquitectónico: me gustaría que las bailarinas trabajasen en los pasillos, salas de visuales, patios, escaleras y pasillos, y dedicar la sala de teatro sólamente a una instalación de objetos y sonido. creo que ese espacio, con su escala, aspecto y contexto, sería muy potente si se dejara vacío. pero esa fantasía implica una restricción para el resto de los materiales que tal vez sea demasiado grande, lo cual la pone en duda.

instalación (pablo)

me interesa utilizar para nuestra dramaturgia la idea de instalación. pensar que los distintos elementos, escenas, imágenes, hasta los mismos cuerpos, como materiales instalados en el espacio. o mejor dicho: en los espacios, ya que uno de los motivos por los cuales me atrae la idea de instalación es porque me permite pensar en organizar la obra en múltiples espacios. me interesa pensar en trabajos (actividades) instalados en los espacios.

es el mismo pensamiento detrás de la idea de integrar elementos tomados de obras anteriores – imágenes y acciones que me interesaría recuperar de trabajos anteriores, para ponerlas aquí en escena (instalarlas en los espacios) en relación al trabajo de manipulaciones que estamos haciendo. son, mayormente, acciones concretas, casi performativas: romper unas sillas, arrastrar o mover tubos fluorescentes, manipular un telón grande y pesado, o una caminata grupal en cámara lenta…

tal vez por esto, por pensar en instalar los materiales, es que me resulta difícil imaginar que sea el mismo grupo de bailarinas las que realicen también otros materiales. de alguna manera, cada combinación de (ciertos) cuerpos con (ciertas) propuestas de movimiento es un material instalado. me imagino la participación, eventualmente, de otr@s performers que puedan realizar estas acciones en paralelo a las manipulaciones.

empiezo a imaginarme, entonces, algo monumental: mucha gente, muchos espacios, muchas imágenes.

y si quisiera explorar más la ambición de lo monumental, ¿haría falta darle más prominencia al trabajo de manipulaciones con las bailarinas del CID? ¿haría falta algo más en la obra para explicitar la diferencia entre un grupo que investigó un material de movimiento durante meses y otros intérpretes que ejecuten acciones como en una performance?

y si quisiera explorar más la idea de la instalación, ¿haría falta encontrarle a los materiales un cierre? ¿cómo pensar las duraciones? ¿necesitan los distintos materiales (per)durar en el tiempo?

si el material (coreográfico) de las manipulaciones es la base y lo esencial en esta obra, ¿cómo hacer para que la aparición de otras imágenes no empiece a parecer, a partir de la 2da o 3ra idea, un truco repetido?

aquí se empiezan a (contra)poner en relación un modo más teatral -una dramaturgia que le presente al público una secuencia de materiales en un mismo lugar- y un modo ‘instalación’ -una dramaturgia que presente muchos materiales, tal vez en simultáneo, y le requiera al público elaborar su propio recorrido/hilo-.