espacialización

“La reconstrucción de los Centros Clandestinos de Detención se logró sobre la base de cientos de testimonios aportados por liberados que estuvieron durante un tiempo más o menos prolongado en la condición de detenidos-desaparecidos.

La asombrosa similitud entre los planos que bosquejaron los denunciantes en sus legajos y los que resultaron en definitiva del posterior relevamiento del lugar a cargo de los arquitectos y equipos técnicos que intervinieron en las inspecciones y reconocimientos efectuados por la Comisión, se explica por el necesario proceso de agudización de los otros sentidos y por todo un sistema de ritmos que la memoria almacenó minuciosamente, a partir de su “aferramiento” a la realidad y a la vida. En esos “ritmos” eran esenciales los cambios de guardias, los pasos de aviones o de trenes, las horas habituales de tortura.

En cuanto al espacio, fue determinante la memoria “corporal”: cuántos escalones debían subirse o bajarse para ir a la sala de tortura; a los cuántos pasos se debía doblar para ir al baño; qué traqueteo giro o velocidad producía el vehículo en el cual los transportaban al entrar o salir del C.C.D., etc.

(…)

En muchos de los reconocimientos realizados por la CONADEP en los C.C.D., los testigos se colocaron un pañuelo o una venda, o simplemente cerraron fuertemente los ojos para revivir ese tiempo de terror y efectuar correctamente los recorridos del dolor.”

(‘Nunca más’ – Informe de la CONADEP, 1984)

Julian Reynoso 32

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espacios públicos

hoy ensayamos en Parque Patricios, posiblemente nuestro último ensayo en un espacio público de este período. a lo largo del año fuimos construyendo una práctica de ensayar, de tanto en tanto, en algún espacio de la calle, una plaza o parque, un paseo… la idea fue salirnos del comfort del estudio, confrontarnos con un público inesperado e inesperante y encontrarnos con nuevos estímulos sonoros, espaciales, visuales. encontrarnos con nuevos significados.

es una práctica difícil – en la calle no es fácil generar la misma atención al detalle, el mismo cuidado, o la misma percepción sutil de los tiempos. a veces da un poco de miedo. a veces nos encontramos con gente no tan amigable, a veces con gente curiosa. a veces con una policía que piensa que estamos tan borrachas que no nos podemos levantar.

pero sin dudas la práctica en espacios públicos (aún cuando no es específicamente lo la obra tematiza) ha sido una experiencia muy rica y un gran entrenamiento – ha alimentado nuestra práctica de la concentración y el estado de presencia que nos interesa, tan actual como se pueda, siempre aquí y ahora, lidiando con la especificidad de cada momento, sin desconectarnos de la situación en la que estamos – practicando cada vez, como dice Deborah Hay, no sólo la coreografía, sino la performance de la coreografía…

espaciopublico

presentaciones – trabajo en proceso (pablo)

en agosto realizamos dos presentaciones públicas, que planteamos como presentaciones de trabajo en proceso. las condiciones de presentación eran limitadas en algunos sentidos, pero al mismo tiempo las dos posibilidades que se abrieron fueron muy oportunas. estábamos llegando a un punto en el que se volvía muy importante poder mostrar el trabajo, poner a prueba las ideas, y recibir devoluciones y comentarios sobre la propuesta. realizar las presentaciones tuvo un efecto motivador importante, y también generó mayor foco alrededor de cómo estructurar y cómo comunicar la obra.
por otra parte, la enorme diferencia entre los dos espacios y contextos en los que nos presentamos (centro cultural haroldo conti, un sábado al mediodía, y cultural el sábato, un jueves a la noche en simultáneo con otras dos obras) fue muy enriquecedora.  no sólo nos aportó experiencias diferentes, sino también parámetros de comparación con respecto al uso del espacio y del tiempo, al sonido, a la contextualización del trabajo…
también tuvimos la suerte de que, si bien el montaje fue mínimo, el área técnica del centro cultural haroldo conti pudo rebatir las tribunas y habilitar la sala en la disposición que nosotros imaginamos para las funciones. con lo cual fue posible poner a prueba un aspecto esencial que temíamos que permaneciera incierto hasta el final.
con respecto a esa disposición, utilizamos el espacio muy abierto, sin tribunas, sin cortinas, sin tapete de danza. las dimensiones y la hermosa arquitectura del conti funcionaron muy bien. y aprendimos que, si bien la iniciativa de recorrer el espacio y decidir dónde ubicarse sigue siendo un desafío para los espectadores, en algún punto también se trata de algo tan simple como darles tiempo. pasado el primer tercio de la presentación los espectadores parecían bastante cómodos con desplazarse y tomar posiciones en el espacio.
la oportunidad también sirvió para una primera prueba con el sonido/la música. federico rodas tiscornia se sumó al equipo poco antes de las presentaciones, y empezamos a indagar en cómo podíamos enriquecer el trabajo desde el sonido. uno de los aspectos más importantes de las presentaciones (en el sábato resultó un poco más difícil hacer un análisis más específico, ya que al permanecer las puertas abiertas convivimos también con los sonidos de otros dos espectáculos) fue entender mejor los momentos en que el sonido homogeneiza la percepción del trabajo de manipulaciones que realizan los diversos dúos, y los momentos en que la enriquece. también cómo puede relacionarse con la idea de que los espectadores realicen un recorrido por el espacio.
en diálogo con varias personas después de las presentaciones recibimos algunos comentarios más puntuales sobre la iluminación, sobre la dificultad que representa para algunos espectadores la falta de referencias sobre cómo comportarse (recorrido o perspectiva predeterminada, como lo indicaría por ejemplo el punto de vista fijo de una tribuna), y observaciones sobre los solos o la manera de decir los textos.
pero también nos encontramos con una gran valoración de la consistencia y profundida del trabajo físico y con apreciaciones muy positivas sobre la “técnica” de las bailarinas. también nos sorprendió, gratamente, que a pesar de proponer a los visitantes la posibilidad de recorrer la sala, entrar y salir, y determinar cuánto quieren permanecer observando el trabajo, la gran mayoría del público optó por quedarse durante toda la presentación, como en una propuesta teatral. esto nos hizo sentir confirmados en la riqueza de una propuesta que a primera vista parece muy simple y repetttiva. y también nos encontramos con con muchísimas y muy ricas asociaciones, un universo de imágenes amplio como nos gustaría ofrecer, sin que esto signifique que se pierde su especificidad. al mismo tiempo, quedó claro cuan relevante es el contexto que aporta el espacio, y cómo el sentido de la obra se completa realmente en ese lugar. estamos muy contentos por eso y otra vez ansiosos por el estreno de la obra que en diciembre nos llevará de nuevo a ese espacio tan relevante.

dramaturgia (pablo)

siempre me pareció insatisfactorio pensar el trabajo separando la “producción de materiales” (crear movimientos, escenas, imágenes, etc) de la articulación o estructuración de esos materiales – lo identifico con cierta pereza intelectual, y con un proceso de exploración y creación que traicionaría la coherencia interna que una obra requiere.
aún así, me encuentro pensando que la espacialización de esta obra es un elemento fundamental de articulación de las ideas. Y esa espacialización es imposible (o muy difícil) de trabajar en el estudio, o en cualquier lugar que no sea el espacio de las presentaciones. Si bien creo que en el ensayo (especialmente si salimos del estudio para ensayar en otras locaciones) uno puede ir realizando aproximaciones, descubriendo aspectos y características del trabajo, es difícil poner en práctica (ensayar) una dramaturgia de la obra… en fin, es difícil no sentir que esto suena como una excusa, pero creo que la reflexión es necesaria para entender mejor qué aspectos pueden trabajarse en el estudio, y cuales no. tener una noción más clara de qué puede verse en esta instancia, qué se le puede pedir al material.
mientras tanto, por supuesto, es posible continuar “en abstracto”, con el proceso de especulación y de reflexión: pensar los espacios del Centro Cultural Haroldo Conti, por ejemplo, e imaginarse posibles recorridos, qué cosas podrían ocurrir en cada lugar, si nuestro grupo de 7 bailarinas es suficiente para generar muchos puntos focales en distintos espacios o si eso simplemente provocaría una dispersión de las intensidades de la obra. o, por ejemplo, qué estrategias serían necesarias para facilitar la recepción de la coreografía, incluso desde algo tan simple como garantizar la visibilidad de cada momento. si el público puede moverse y posicionarse en relación a las bailarinas, la logística de la visibilidad no es igual con un grupo de 10 espectadores, con uno de 30, con uno de 50 o con uno de 200.
por otra parte, hay ideas que me gusta imaginar simplemente en relación al espacio arquitectónico: me gustaría que las bailarinas trabajasen en los pasillos, salas de visuales, patios, escaleras y pasillos, y dedicar la sala de teatro sólamente a una instalación de objetos y sonido. creo que ese espacio, con su escala, aspecto y contexto, sería muy potente si se dejara vacío. pero esa fantasía implica una restricción para el resto de los materiales que tal vez sea demasiado grande, lo cual la pone en duda.