memoriar

Abordar la memoria no sólo como una colección de información, sino como una (re)activación de los afectos. La memoria, o mejor, el ejercicio de la memoria, sería (re)experimentar cómo nos afecta. No sólo nombrar las cosas, sino sentirlas. Pensar el torso, el abdomen, como cavidades de resonancia a través de las cuales las imágenes y la imaginación se mueven entre el cuerpo y el espacio.

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